A raiz del trato negligente frente a necesidades educativas especiales de una pequeña niña con sindrome de Berardinelli por parte de su escuela, nuevamente reflexioné acerca de la discriminacion y los prejuicios que sufrimos por parte de la sociedad.

Nos discriminan y prejuzgan por ser “diferentes”, pero miren esta imagen:

grupo_mujeres

Ahora respondan ¿Son todas iguales? No ¿verdad? Entonces por qué nos llaman diferentes referiendose a nuestras particularidades!!! Ni siquiera los que tenemos síndrome de Berardinelli somos iguales!!!

Enfermos? Si, tenemos una condición especial llamada síndrome de Berardinelli. Ahora bien, yo me pregunto Quién es más enfermo: el que discrimina e hiere los sentimientos de niños y jóvenes por apenas no tener grasa en el cuerpo y un aspecto poco usual o nosotros que tenemos el síndrome?

Todos somos seres humanos dignos  de respeto y apoyo aunque seamos minoría. El tener una condición particular, sea cual sea, nos hace más vulnerables  y con mayores necesidades que el resto del común de las personas, necesidades que  los gobiernos de cada país o los organismos correspondientes debieran ayudar a satisfacer como promotores del bienestar de sus ciudadanos y respetuosos de nuestro derechos.

Somos ciudadanos de un país, pertenecemos a una sociedad, tenemos deberes y derechos como tales. No es posible que por nuestra condición se nos nieguen derechos como a la educación, la salud, alimentación etc. Necesitamos del apoyo de los gobiernos y de los organismos pertinentes para hacer valer nuestros derechos, pero mas importante aun. es crear conciencia social. Un pequeño gesto de una persona cualquiera marca la diferencia.

“Has el bien sin mirar al quien dice el refrán.  A veces un pequeño gesto puede hacer la difetencia. Todo parte con un poco de voluntad y empatia”

 

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