Reflexiones de una Berardinelli — 19 noviembre, 2016

Reflexiones de una Berardinelli

A raiz del trato negligente frente a necesidades educativas especiales de una pequeña niña con sindrome de Berardinelli por parte de su escuela, nuevamente reflexioné acerca de la discriminacion y los prejuicios que sufrimos por parte de la sociedad.

Nos discriminan y prejuzgan por ser “diferentes”, pero miren esta imagen:

grupo_mujeres

Ahora respondan ¿Son todas iguales? No ¿verdad? Entonces por qué nos llaman diferentes referiendose a nuestras particularidades!!! Ni siquiera los que tenemos síndrome de Berardinelli somos iguales!!!

Enfermos? Si, tenemos una condición especial llamada síndrome de Berardinelli. Ahora bien, yo me pregunto Quién es más enfermo: el que discrimina e hiere los sentimientos de niños y jóvenes por apenas no tener grasa en el cuerpo y un aspecto poco usual o nosotros que tenemos el síndrome?

Todos somos seres humanos dignos  de respeto y apoyo aunque seamos minoría. El tener una condición particular, sea cual sea, nos hace más vulnerables  y con mayores necesidades que el resto del común de las personas, necesidades que  los gobiernos de cada país o los organismos correspondientes debieran ayudar a satisfacer como promotores del bienestar de sus ciudadanos y respetuosos de nuestro derechos.

Somos ciudadanos de un país, pertenecemos a una sociedad, tenemos deberes y derechos como tales. No es posible que por nuestra condición se nos nieguen derechos como a la educación, la salud, alimentación etc. Necesitamos del apoyo de los gobiernos y de los organismos pertinentes para hacer valer nuestros derechos, pero mas importante aun. es crear conciencia social. Un pequeño gesto de una persona cualquiera marca la diferencia.

“Has el bien sin mirar al quien dice el refrán.  A veces un pequeño gesto puede hacer la difetencia. Todo parte con un poco de voluntad y empatia”

 

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Cinco errores frente a un Berardinelli — 2 noviembre, 2016

Cinco errores frente a un Berardinelli

Cuando las personas están frente a un berardinelli por primera vez cometen ciertos errores debido, principalmente, a los prejuicios y la ignorancia.

Los 5 errores más frecuentes (según mi experiencia) son:

1.Intimidarse por nuestro aspecto físico: Muchas personas se intimidan por nuestra peculiar apariencia, principalmente la de las mujeres. Este es un gran error ya que somos seres humanos como todos; pensamos, sentimos, tenemos habilidades, comemos, bebemos, respirmos como cualquier otro.

2.Pensar y/o decir que padecemos de anorexia o bulimia: Por nuestra delgadez las personas piensan que padecemos de ananorexia, bulimia desnutrición pero en realidad esta condición es propia del síndrome de Berardinelli. Además la musculatura marcada nos diferencia del aspecto de las personas que padecen el trastorno alimenticio de la anorexia.

3.Pensar que comemos poco: Por nuestra delgadez damos la impresión de comer muy poco y de carecer de apetito.

Este error es la prueba qué los prejuicios son apariencias engañadoras, pues tenemos aapetitos voras y nos es difícil llegar a la saciedad debido a la nula o escasa presencia de la hormona leptina en nuestros cuerpos.

4. Darnos mucha comida: Evidentemente si estamos ante una persona muy delgada, con aspecto de desnutrición, vamos a querer que esta persona engorde dándole una mayor cantidad de alimentos. En el momento en que nosotros los berardinelli recibimos más comida estamos contentos pero en realidad es un grave error comer en exceso, principalmente por la elevación de el nivel de azúcar en sangre.

5. Pensar que comemos sólo por ansiedad o gusto: Es difícil de creer que a las 2 horas de haber comido una ración suficiente para cualquier persona nosotros tengamos hambre. La verdad es hambre. Está comprobado científicamente que los Berardinelli tenemos mayor gasto energético que una persona normal y escasa o nula presencia de la hormona leptina lo cual nos hace ser más hambrientos que el resto de las personas.